La Deshidratación En Los Bebés, Un Enemigo Silencioso
- Solo Comidas Para Bebes

- 27 oct 2022
- 3 Min. de lectura

Los niños y los adultos mayores son los más propensos a sufrir deshidratación, sea por calor, fiebre, diarrea o vómitos persistentes, el porcentaje de agua de un bebé es mayor que el de un adulto, les del 80 %, por lo que la pérdida excesiva de líquido conlleva un mayor riesgo de padecerla.
Esta se produce cuando se pierde una cantidad de agua y sales en el cuerpo, provocando que los órganos dejen de funcionar correctamente, hay diferentes señales que nos pueden alertar de la deshidratación en los bebés:
Síntomas
Orina menos frecuente y más oscura: Un bebé debe mojar entre seis y ocho pañales al día, si está bien hidratado, si orina menos de lo habitual y además esta es de color oscuro o tiene un olor fuerte, debemos estar alerta, también si las deposiciones son más duras y secas también es una posible señal de deshidratación del bebé.
Fontanelas o molleras hundidas: Cuando los bebés nacen tienen los huesos del cráneo separados, estas separaciones se llaman fontanelas y facilitan al recién nacido pasar por el canal del parto y además evitan que se haga daño en la cabeza y favorecen el desarrollo del cerebro, por lo que si parecen hundidas, es una señal de deshidratación de los bebés.
Boca, labios y lengua secos: Los labios, boca, la lengua o los ojos pueden verse más resecos, lo mismo puede ocurrir con la piel, que se vuelve más pálida y tras presionarla está tarda en volver a la apariencia inicial, dejando una especie de marca.
Pérdida de peso: Un bebé con deshidratación leve puede legar a perder hasta un 5 % de su peso, aunque parece poco, hay que tener en cuenta que el 80 % de su cuerpo es agua, por lo que puede ser una pérdida considerable.
Somnolencia y llanto constante: Un bebé deshidratado suele estar más aletargado de los habitual, sin fuerzas ni ganas de hacer nada, también puede estar más irritable, ya que la deshidratación tiende a provocar malestar general, mareos y dolor de cabeza. al llorar puede no presentar lágrimas, recuerda que los bebés demoran un tiempo en desarrollar su sistema lagrimal.
Riesgos
Los bebés transpiran mucho más que las personas adultas y son más sensibles al calor, a lo que se suma su escaso equilibrio fisiológico lo que hace que se puedan descompensar muy rápido, los casos severos de deshidratación pueden provocar daños irreparables cómo.
Inconsciencia
Afectación de los riñones
Problemas neurológicos
Convulsiones
Muerte
Como tratarla
Si observa alguna de las señales anteriores, es importante que acuda al pediatra para que lo valore cuanto antes y determine el tratamiento en caso de ser necesario.
Mientras lo lleva al médico puede aumentar el número de tomas de tu bebé y ofreciéndole pecho o biberón con más frecuencia, de hecho, es mejor suministrar más a menudo pequeñas cantidades, que forzar a beber una gran cantidad de líquido de una sola vez.
El agua debes ofrecerla a partir de los seis meses, si tu bebé ya puede comer sólidos debes darle alimentos que contengan muchas agua como frutas y verduras ricas en agua.
En cualquier caso, lo ideal sería adelantarse a una posible deshidratación. , por lo que si tu hijo presenta fiebre o vómitos y diarrea, debes aumentar la frecuencia de las tomas, para prevenirla.
En caso de recién nacidos y aunque la lactancia es a demanda, debemos asegurarnos de amamantarlo como mínimo entre ocho y doce tomas al día.
Espero esta información te sea de utilidad para saber qué hacer en caso de que tu bebé presente síntomas de deshidratación.

.png)



Comentarios